Llegó la Fiesta Mayor de Gracia y por unos días sus calles y plazas se transformaron con unas originales decoraciones que cada año nos sorprenden.
Este año la plaza de la Vila rindió homenaje a los antiguos comercios tradicionales, esos "de toda la vida", que ahora desgraciadamente han desaparecido.
"La Gracia que añoramos" muestra cómo todos esos comercios han ido bajando definitivamente sus persianas y día a día van transformando la imagen del barrio.
Me ha emocionado ver todos estos comercios desaparecidos, que forman parte de mi infancia, concentrados en la plaza.