lunes, 18 de mayo de 2020

SENTIMIENTOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Un relato sobre cómo nos sentimos o nos hemos sentido durante el confinamiento, inspirado en los títulos de 49 libros.

En estos días parece que vivimos en un mundo que agoniza, en un tiempo de silencio. A veces nos invade el desasosiego y el corazón se llena de impaciencia y de tinieblas.

Noticias de gente que muere, imágenes de muerte en Venecia y otras ciudades nos recuerdan los tiempos del cólera y la peste.

Nos sentimos temerosos, como en un territorio comanche, amenazados por un rayo que no cesa, vulnerables como una mujer en guerra.

Frágiles como hojas de hierba, absurdos como nadadores en el desierto, desubicados como un marinero en tierra.


Tras pasar las horas en un largo silencio, a veces parecemos la loca de la casa.



Y mientras vivimos esta historia que parece interminable, a veces nos sentimos solas.


Pero sabemos que esa soledad no durará cien años y hemos aprendido que se puede ser feliz y disfrutar de la vida a pesar de estar solo.

Realmente estos días soplan aires difíciles, pero no perdemos las ilusiones de que vendrán tiempos mejores.

Y por fin un día podremos irnos de casa a donde el corazón nos lleve para reunirnos con nuestros grandes amigos.







Pasearemos sobre el césped y la hojarasca o junto a las rocas y el mar, buscando conchas marinas.




Y disfrutaremos de la amistad, de la fiesta y del primer trago de cerveza y otros pequeños placeres de la vida.



Mientras tanto intentaremos vivir estos días con sentido y sensibilidad y haremos buenos propósitos para ser mejores.




Descubriremos en la calma de nuestro hogar la ciencia de la dicha y los secretos de la felicidad.



Aprenderemos el oficio de vivir, a atrapar el día y disfrutar del momento y comprenderemos que la vida iba en serio.



Y cuando esto acabe, ojalá tengamos una visión más amplia de todo lo que nos rodea y podamos decir: Yo estoy bien, tú estás bien y, a pesar de todo, confieso que he vivido.



martes, 5 de mayo de 2020

BARCELONA CONFINADA

Nunca hubiéramos imaginado que las Ramblas, siempre llenas de turistas de todo el mundo paseando arriba y abajo, pudieran un día estar así de vacías.

Las Ramblas











Mosaico de Joan Miró en el centro de las Ramblas



























Mercado de la Boquería



























Ni tampoco podíamos imaginar que las calles comerciales peatonales iban a estar completamente desiertas y con todas las tiendas cerradas.

Portal de l'Àngel
Portal de l'Àngel
Calle Portaferrissa

Ni pensar que el Paseo de Gracia estaría sin coches ni motos, en un silencio extraño y sobrecogedor.

Paseo de Gracia






Durante seis semanas la ciudad ha mostrado unas imágenes insólitas que parecían extraídas de una película de ciencia ficción...

Plaza Real

Las calles y plazas del Barrio Gótico, habitualmente abarrotadas de gente, parecían decorados de una ciudad  fantasma.

Plaza del Rey







Plaza de la Catedral
Calle del Bisbe Irurita

Los lugares más emblemáticos estaban
 desolados, sin gente, sin vida...

Monumento a Colón

Plaza Catalunya

Los paseos junto al mar, sin bares, restaurantes ni terrazas...

Port Vell




Este es el aspecto que tenía el aeropuerto de Barcelona el 12 de abril.

Fotos del aeropuerto cedidas por Laia Gómez Arnau
el día que llegó a Barcelona procedente de Londres

Tras seis semanas de estricto confinamiento, ahora ya se puede salir a pasear un poco.
La gente ha vuelto a las calles y plazas, no siempre con el distanciamiento y las medidas de seguridad necesarias, y estas imágenes ya quedan para el recuerdo.
Pero falta mucho para que la ciudad recobre su ritmo normal.

NOTA: Las fotos de esta publicación evidentemente no las he realizado yo. Me han llegado por Whatsapp a través de diferentes grupos.
Como no pone el nombre del autor y corrían libremente por las redes, me he tomado la libertad de utilizarlas y difundirlas porque creo que son interesantes y merecen ser compartidas.
Gracias a quien las haya hecho porque realmente son fantásticas.

martes, 28 de abril de 2020

SANT JORDI 2020, LOS LIBROS CONFINADOS

Este año nos ha tocado vivir una fiesta de Sant Jordi diferente.
En vez de pasear por las calles abarrotadas de gente, libros y rosas, hemos estado confinados.
Pero igualmente lo hemos podido celebrar porque todos tenemos en casa a los principales protagonistas de ese día: LOS LIBROS.





Así que, a falta de poder pasear por las calles a mirar libros, he paseado por los estantes de mi librería particular.

Gracias a ellos he podido recorrer las calles y plazas de esa ciudad de los prodigios que es Barcelona. 




He paseado por sus barrios y he descubierto lugares insólitos de la mano de grandes expertos, conocedores de la ciudad.

He podido conocerla palmo a palmo y disfrutar de su arte, sus pequeños paisajes, su magia y sus secretos. 


Pero también he traspasado fronteras recordando algunos viajes realizados...

Los libros nos transportan a lugares lejanos y nos dan a conocer otras culturas y otras formas de vida.
Gracias a ellos podemos descubrir pequeños pueblos de la Alcarria, disfrutar de unas vacaciones aragonesas, contemplar estampas bostonianas o pasear por New York.


Ahora que no podemos viajar, ellos nos permiten emprender el viaje a aquel país lejano, pasar un verano en Tacugama o en Borneo y un invierno en Mallorca.
 

Podemos navegar por el Mekong y por los mares del Sur, coger un tranvía a la Malvarrosa o el transiberiano de Barcelona a Pekín e incluso podemos llegar hasta el fin del mundo.

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro" Emily Dickinson.

Nos ayudan a aprender el vocabulario básico para poder comunicarnos cuando viajamos a otros países.

Y también nos enseñan a cocinar recetas diferentes y a descubrir nuevos sabores.

Nos abren las puertas de los mejores museos del mundo para que podamos admirar sus maravillosas obras de arte.

"El que ama la lectura, tiene todo a su alcance" William Godwin.

Nos enseñan a entender la pintura, a conocer la vida y la obra de los pintores y a disfrutar con sus cuadros.

    "Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma"Cicerón.

Nos ensanchan la mente, amplían nuestro vocabulario y nos divierten con los juegos de palabras.

"Los límites de tu lenguaje son los límites de tu mundo" Ludwig Wittgenstein

Con los libros podemos vivir en cualquier estación del año y saltar de una a otra libremente.

"No hay amigo tan leal como un libro" – Ernest Hemingway.

Nos abren un mundo de fantasía lleno de cuentos, fábulas, mitos y leyendas.

"Los libros son una incomparable magia portátil"  Stephen King

Aunque tengamos poco tiempo para leer, siempre podemos encontrar lecturas para minutos: aforismos, greguerías o sentencias breves que nos hacen reflexionar.

"Un  aforismo es una novela en una línea" Leonid S. Sukhorukov

Y para acabar, no podemos olvidar a los protagonistas de la leyenda: Sant Jordi, la princesa, el dragón y la rosa.

"Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca"  Jorge Luis Borges.
Para realizar este "post" he utilzado 130 libros y unas cuantas horas...
He disfrutado mucho haciéndolo y espero que te guste.

Recuerda que los libros son una buena compañía en el confinamiento. 
Cuídate mucho, quédate en casa y confía en que todo irá bien.