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lunes, 29 de junio de 2020

DESAPARECIDAS (Microrrelato 6)

Aparecieron una mañana en los alrededores de la plaza de la Vila de Gracia.

Plaza de la Vila de Gracia / C/ Mariana Pineda

Eran cuatro mujeres sofisticadas, una rubia, una morena, una castaña y una pelirroja.

Travesera de Gracia

Todas iban muy maquilladas, con uñas pintadas de rojo, grandes pendientes y muchas pulseras y collares.

C/ Penedès / Torrent de l'Olla

Aunque su aspecto era bastante llamativo, casi pasaron desapercibidas.
La gente va a lo suyo y no se fija en las pequeñas novedades de la calle.

C/ Puigmartí

Dos de ellas alguna vez se reunían, pero no conversaban.
Se entretenían viendo pasar la gente. Una fumaba y bebía, la otra mascaba chicle.


De repente un día desapareció una, luego otra... y en poco tiempo ni rastro de ellas.

Han desaparecido por completo. Nadie sabe dónde están, pero nadie las echará en falta ni las recordará porque casi nadie se dio cuenta de que durante unos días estuvieron allí.

martes, 31 de marzo de 2020

TODO IRÁ BIEN (microrrelato confinado)

Este microrrelato está inspirado e ilustrado con los cuadros de la exposición "Tocar el color" que pudimos contemplar hasta el mes de enero en la Sala Fundación Mapfre, situada en la Casa Nogués. 


Marzo de 2020. Éramos felices sin saberlo. 
Podíamos tocar el color y sentir el calor de los seres queridos.
Y de repente todo cambió y también nuestra percepción del tiempo.


Ahora es tiempo de estar en casa, tiempo para la lectura... 

Berthe Morisot. Niña leyendo

Tiempo para pasar más rato 
con los hijos ...

Pierre-Auguste Renoir. La niña de la manzana o Gabrielle, Jean Renoir y una niña, 1895-1896

Tiempo para el silencio y la reflexión, para aprender a conocernos mejor ...

Pierre-Auguste Renoir. El palco (Retrato de una joven), 1879

Tiempo para ordenar nuestras cosas y también nuestra mente ...

Le Corbusier. Naturaleza muerta vertical, 1922

Tiempo para valorar el trabajo de aquellos sin los cuales estos días no podríamos vivir.

Jean-François Millet. Pastor vigilando su rebaño, 1865

Tiempo para dejar volar la imaginación y dedicarnos a alguna actividad creativa ...

Joseph Stella. Natividad, 1919-1920

Tiempo para recordar que, a pesar de todo, nadie puede confinar la primavera y ella sigue su curso ... 

Odilon Redon. Perfil bajo un arco, c.1905

Tiempo para imaginar y soñar paisajes hermosos a través de nuestras ventanas y balcones porque nadie puede confinar la imaginación ...

Joaquim Mir. Paisaje, c. 1900-1903

Ahora no es tiempo de viajar, pero podemos recordar otros viajes viendo las fotos o haciendo un álbum... 


Émile-René Ménard. Tierra antigua, Egina, 1899

















Tiempo para la esperanza de que llegará un día en que esto acabará y  podremos volver a salir ...

Pablo Picasso. El final del número, 1901

Y volveremos a disfrutar de la naturaleza ...

Joan Miró. Bosque de Bellver, 1910

Y volveremos a reunirnos con los amigos para compartir las actividades que nos gustan y nos unen ...


Edgar Degas. Caballos de carreras en un paisaje, 1894

Y con el calor y el color del verano pensaremos que todo ha sido un mal sueño del que vamos a despertar siendo mejores y valorando lo que realmente es importante.

Pablo Gargallo. La segadora, 1934
Pero hasta que llegue ese momento, quédate en casa y confía en que TODO IRÁ BIEN.

martes, 31 de enero de 2017

INDIOS EN GRACIA (Microrrelato 5)

Hace un tiempo una familia de indios se instaló en el centro de la Vila de Gracia y rápidamente se integró en el barrio.

Llamaban la atención por sus preciosos y sofisticados plumajes, aunque parcos en colorido. 

La familia estaba formada por:
                                         
El padre, Takoda, amigo de todos             La madre, Urika, servicial a todos





Y sus cuatro hijas:
Magena, Luna creciente                            Yoki, Pájaro azul


 Lomasi, Flor bonita                                     Zaltana, Montaña alta


Un día, durante las animadas fiestas del barrio, Lomasi (Flor bonita) conoció a Shappa (Relámpago rojo), perteneciente a otra tribu, muy distinta de la suya.                                                                                                       A pesar de sus evidentes diferencias se enamoraron y a pesar de la oposición de sus respectivas familias poco después se casaron.                                                                          Pasó el tiempo, la familia creció y tuvieron dos hijas tan diferentes como ellos, una igualita al padre y la otra igualita a la madre.                                                                                                   Ahora forman una familia feliz.
Las dos hijas:
Taima, choque de truenos                                Aiyan, siempre floreciente            
Si quieres leer otros microrrelatos clica aquí:





viernes, 28 de febrero de 2014

EL CARNAVAL DE LOS NÚMEROS (microrrelato 4)

Microrrelato inspirado en números que he ido encontrando al azar en paredes, puertas, persianas o escaparates, mientras voy  paseando por la ciudad.

Llegó el Carnaval y, como cada año, los número organizaron un concurso de disfraces.
El 2, cansado del tradicional traje de patito, decidió transformarse en una sinuosa serpiente.

El 3, maquillado de lila y naranja, se colocó unas grandes alas. No se sabe muy bien si iba de ángel o de pájaro, pero la verdad es que estaba muy resultón.  


El 6 no tenía ganas de complicarse la vida. Se  limitó a ponerse patas arriba y por una noche quiso ser un 9.


 

El 7 se enfundó un ceñido traje azul con ribetes blancos.

 

El 22, amante del arte y la cultura, se disfrazó de placa histórica.


El 27, siempre tan informal, dio el campanazo presentándose con traje y corbata.
 

El 28, en pleno invierno, se vistió de primavera con un precioso  vestido de flores.


El 45 causó sensación con su elegante traje de hojas de otoño.


El 56 lució un original diseño de color rojo "Valentino".


El 78 mostró sus curvas y sus kilitos de más con un rompedor disfraz de graffiti callejero.


De pronto, se abrió la puerta y entró una B con un llamativo vestido modernista, del más puro estilo gaudiniano.



Todos los números se la quedaron mirando sorprendidos y exclamaron al unísono:
- ¡Tú no puedes entrar aquí! ¡Esta fiesta es sólo para números!
- Pero si yo soy... empezó a decir la B.
-¡No hay pero que valga! -le interrumpió el 24- disgrazado de buzón. 
Este concurso es exclusivo para números y tú eres una letra. Lo sentimos mucho, pero no te podemos admitir.                                                                    

La B, muy digna, abandonó la sala con la cabeza bien alta, satisfecha porque sabía que su disfraz era el mejor.

No lo habían reconocido. Nadie se había dado cuenta que bajo el traje modernista en realidad se encontraba el número 8.


Si quieres leer los microrrelatos anteriores:
1. CORAZONES URBANOS
2. EN EL UMBRAL
3. ANDANZAS DE UN LIDO GATITO

lunes, 16 de septiembre de 2013

ANDANZAS DE UN LINDO GATITO (Microrrelato 3)

Nació en un pequeño portal de la Vila de Gràcia.

Calle Mozart. Gràcia
Calle Mozart. Gràcia

Curioso e inquieto, siempre andaba por los tejados en busca de aventuras.                     
Gràcia
                         Y así, de azotea en azotea, atravesó la ciudad.

Gràcia

En su camino encontró gatos de todo tipo:

Gatos altivos que lo miraban                       Gatos que se asomaban con recelo
con insolencia ...                                         al verlo pasar ...

Ciutat Vella

Ciutat Vella



Ciutat Vella


Gatos agresivos que marcaban su territorio mostrando los dientes...










Un gato doctor que le curó                        Gatos tranquilos y dormilones...
una herida ...
Sant Gervasi
                                
Sant Gervasi


Ciutat Vella




Gatos negros, de ojos tristes y mirada lánguida...
Torrent de l'Olla. Gràcia

















Gatos multicolores, bohemios y artistas, de ojos vivaces y mirada inquieta...






 
Torrent de l'Olla. Gràcia
Gràcia



Gatos simpáticos que le saludaban sonrientes deseándole buena suerte...


Ciutat Vella
Torrent de l'Olla. Gràcia


















Gatitas presumidas que querían conquistarle ...            Gatas sofisticadas que 
                                                                                     querían seducirle...
                  

Sarrià




... pero él continuaba su camino.
    ¿Qué andaría buscando?
                          


          
    
  



Un día, paseando tranquilamente por una calle del Raval un portal pintado de rojo le llamó la atención.

Calle Riereta. El Raval
Calle Riereta. El Raval
Al acercarse, una muchacha lo cogió entre sus brazos, acariciándole con cariño. 
¡Por fin encontró lo que buscaba!
Se sintió tan a gusto que allí se quedó.          


Todos los gatos los he encontrado casualmente "barceloneando" por la ciudad, en puertas, paredes, persianas y escaparates de Gràcia, Ciutat Vella, Sant Gervasi y Sarrià, pero el hallazgo del último se lo debo a Chordi del blog Barcelona Street Art que me avisó de su presencia y allí fui a hacerle la foto.


Para ver más gatos del Raval:
GATOS CALLEJEROS EN EL RAVAL

Para leer los microrrelatos anteriores:
 CORAZONES URBANOS
 EN EL UMBRAL