miércoles, 12 de marzo de 2014

EL MERCADO DE LA ABACERÍA CENTRAL CELEBRA EL CARNAVAL

¡Llegó el Carnaval! Y de nuevo los Mercados de Barcelona se han engalanado para celebrar la fiesta.

Como cada año se han organizado concursos de disfraces y se han decorado las paradas con globos, serpentinas y originales guarniciones.

El sábado 1 de marzo, en el Mercado de la Abacería Central del distrito de Gracia, disfrutamos de una divertida mañana viendo muchas de sus paradas engalanadas y a sus vendedores y vendedoras disfrazados.

Ir ese día al mercado a hacer la compra semanal se convierte en algo francamente entretenido y eso es de agradecer.



Ha habido una gran variedad de disfraces, clásicos, originales y divertidos.
Cada cual a su manera ha aportado su imaginación y creatividad para hacernos pasar un buen rato.
Aquí podéis ver una muestra: 

Un trocito de cielo en el Forn de Sant Tirs, con las angelicales Imma y Àngels vendiendo sus deliciosos panes y repostería.


La parada de  frutas y verduras  Molinos se ha convertido en un gallinero y Mercè en una vistosa gallina multicolor.

        Bajo los típicos "calçots", se ven
        algunos huevos del gallinero.

Los piratas Dani y Eli en la parada de legumbres  Rafols
Inés y Valentí
Las hadas Lluïsa y Carme















La charcutería Fàbregas se ha convertido en un bosque con hadas acompañadas de Peter Pan.



Miquel, Rosario y Judit en su parada de especias y frutos secos

Chari vestida de camarera

La "pitufa" Noemí en su parada de ropa

































María, en los felices años 20



La abeja Sandra en la huevería

Un casino en la pollería Magrans
Nati, de hawaiana
Varios trogloditas han abandonado sus cavernas y se han instalado en dos carnicerías. 
Ester y Bet
Jordi  y  Sara

 El cuerpo de bomberos se ha repartido por tres paradas luciendo en todas ellas "cuerpo" gentil.  
Nuria en la pescadería
Bomberos de Cal Mingo
Pili, MªJosé y Olga luciendo musculatura en la pollería
Nati en la carnicería


    

Cuatro simpáticas brujas, en cuatro paradas diferentes, han montado su particular aquelarre.

  

Yo no sé qué ha pasado.
¡El mercado 
 está hechizado!
Justi en las patatas y cebollas
Montse en la huevería
Mireia en las aceitunas
 
Cualquier detalle vale para dar un toque de color y alegría a las paradas: Unos banderines, un sombrero, una peluca o una nariz postiza bastan para transformar en algo festivo la rutina cotidiana. 

Jeroni y Carme, con su nieta Nora, y Jaume  en su vistosa parada de frutas y verduras
Carlos y Rosa en su parada de legumbres y cereales






Lluís en la pollería

Salvador con sus ensaladas



   



















Los disfraces que han destacado por su elaboració o su originalidad reciben un premio.
Vamos a ver los premiados de este año:
 




El Pebrot d' or, premio concedido por el Ayuntamiento de Barcelona a la parada mejor decorada, ha sido para Anna por la recreación que ha hecho de El cant dels ocells.






Paqui ha convertido la carnicería en una sucursal del Barrio Sésamo y por su graciosa interpretación del Monstruo de las galletas ha conseguido el premio al mejor disfraz individual. 
  



El premio al mejor conjunto ha sido para la parada  La llar del pernil que  se ha transformado en La llar dels mims, con unos mimos elegantemente vestidos y maquillados.

  Cris, Manolo,Yoli, Silvia  y Víctor

Y el premio al mejor disfraz de parada ha sido para La trobada del gourmet, por su original montaje Coca-Cola, La chispa del mercado

Sara, Conchita y Silvia
  























 
 

Algunas compradoras también animaron el mercado presentándose disfrazadas, como esta Caperucita acompañada de su hija vestida de danzarina oriental.
Y para completar la fiesta, la rua brasileira "Brazil is life" recorrió el
mercado animando a todos con sus ritmos trepidantes.



Si quieres ver las fotos del Carnaval del año pasado, clica aquí   

viernes, 28 de febrero de 2014

EL CARNAVAL DE LOS NÚMEROS (microrrelato 4)

Microrrelato inspirado en números que he ido encontrando al azar en paredes, puertas, persianas o escaparates, mientras voy  paseando por la ciudad.

Llegó el Carnaval y, como cada año, los número organizaron un concurso de disfraces.
El 2, cansado del tradicional traje de patito, decidió transformarse en una sinuosa serpiente.

El 3, maquillado de lila y naranja, se colocó unas grandes alas. No se sabe muy bien si iba de ángel o de pájaro, pero la verdad es que estaba muy resultón.  


El 6 no tenía ganas de complicarse la vida. Se  limitó a ponerse patas arriba y por una noche quiso ser un 9.


 

El 7 se enfundó un ceñido traje azul con ribetes blancos.

 

El 22, amante del arte y la cultura, se disfrazó de placa histórica.


El 27, siempre tan informal, dio el campanazo presentándose con traje y corbata.
 

El 28, en pleno invierno, se vistió de primavera con un precioso  vestido de flores.


El 45 causó sensación con su elegante traje de hojas de otoño.


El 56 lució un original diseño de color rojo "Valentino".


El 78 mostró sus curvas y sus kilitos de más con un rompedor disfraz de graffiti callejero.


De pronto, se abrió la puerta y entró una B con un llamativo vestido modernista, del más puro estilo gaudiniano.



Todos los números se la quedaron mirando sorprendidos y exclamaron al unísono:
- ¡Tú no puedes entrar aquí! ¡Esta fiesta es sólo para números!
- Pero si yo soy... empezó a decir la B.
-¡No hay pero que valga! -le interrumpió el 24- disgrazado de buzón. 
Este concurso es exclusivo para números y tú eres una letra. Lo sentimos mucho, pero no te podemos admitir.                                                                    

La B, muy digna, abandonó la sala con la cabeza bien alta, satisfecha porque sabía que su disfraz era el mejor.

No lo habían reconocido. Nadie se había dado cuenta que bajo el traje modernista en realidad se encontraba el número 8.


Si quieres leer los microrrelatos anteriores:
1. CORAZONES URBANOS
2. EN EL UMBRAL
3. ANDANZAS DE UN LIDO GATITO

jueves, 13 de febrero de 2014

RUTA DE SANTA EULALIA (2ª parte)


Basílica de Santa María del Mar



Ya llegó la fiesta de Santa Eulalia y es el momento de retomar la ruta que iniciamos el año pasado. 

Empezaremos esta segunda parte en la Basílica de Santa María del Mar.

En el año 878 se encontraron los restos de Santa Eulalia enterrados en Santa María de las Arenas, en donde posteriormente, entre 1329 y 1384, se construiría la actual basílica de Santa María del Mar.

En el interior de la basílica podemos 
ver una bella imagen de la santa. 





Desde allí  las reliquias fueron trasladadas a la Catedral, pero al pasar por la Plaça del blat (Plaza del trigo) el féretro empezó a pesar tanto que no podían continuar cargando con él y tuvieron que pararse.
Entonces, según cuenta la leyenda, apareció un ángel y con el dedo señaló a uno de los canónigos de la comitiva que confesó haber robado un dedo de la santa para quedárselo como reliquia. 
Una vez devuelto el dedo, la procesión pudo proseguir su camino y llegar a la catedral.
Plaza del Ángel
En esa plaza, en 1456 se colocó una imagen de Santa Eulalia y en 1618 se instaló un obelisco con un ángel de bronce que señalaba a la santa, pero en el siglo XIX se eliminaron ambas imágenes.
En 1966 se colocó una réplica del ángel original en un balcón de la plaza y
como recuerdo de ese hecho, el lugar se conoce ahora como Plaça de l' Àngel. 
La escultura original se encuentra actualmente en el Museo de Historia de Barcelona. 

Santa Eulalia es la patrona de la Catedral de Barcelona y sus restos se encuentran en la cripta de la Catedral, bajo el Altar Mayor.

Flagelación de Santa Eulalia



En la primera parte de la ruta ya hicimos un recorrido por el interior de la catedral, pero siempre hay detalles nuevos por descubrir.
En una visita posterior pude acceder al interior de la cripta y observar con detalle los bajorrelieves del sarcófago.


Crucifixión de Santa Eulalia en una cruz en forma de aspa






En el sarcófago donde se encuentran sus reliquias  están talladas varias escenas que representan algunos de los trece martirios que padeció, uno por cada año de vida.
También está representado el traslado de sus restos a la Catedral.

Dice la leyenda que en el momento de morir, el alma  de Santa Eulalia, transformada en una paloma blanca, salió de su boca y se elevó al cielo.
Este detalle puede verse en la clave de la bóveda de la cripta.


En otra clave de bóveda, en el claustro, si buscamos con atención, podemos ver a Santa Eulalia. Es fácil reconocerla por la palma y la cruz en forma de aspa. 

Clave de bóveda en el claustro de la Catedral

La Catedral de Barcelona se llama de la Santa Cruz y Santa Eulalia y si nos fijamos, encontraremos la cruz en forma de aspa en varios lugares.





Salimos de la catedral y muy cerca, en el retablo barroco del altar mayor de la iglesia de Sant Sever se encuentra otra imagen de Santa Eulalia.

Iglesia de Sant Sever
Nos dirigimos hacia el Ayuntamiento, pero antes de entrar haremos una parada en la plaza de San Miguel.
Allí se encuentra el edificio Novísimo, una de las sedes del Ayuntamiento. 

Una parte del Friso Barcelona


En el piso de la planta baja del edificio se colocó el Friso Barcelona, realizado  por 
Subirach en los años 60.

Es una obra de hormigón de 4,5 m. de largo x 2,56 de alto en la que se mezclan elementos abstractos, figurativos y simbólicos que representan diversos temas relativos a la historia de la ciudad.
Entre ellos se distingue claramente la cruz de Santa Eulalia, con su nombre grabado en una de las aspas.




Nuestra próxima parada será en el Ayuntamiento. Allí veremos a Santa Eulalia nada menos que 7 veces, en esculturas, pinturas, retablos y vidrieras.

La primera se encuentra bajo un pináculo en uno de los ángulos de la fachada gótica de la calle Ciutat.

Fachada gótica del Ayuntamiento.
Ya en el interior, la encontramos en el altar de la Capilla del Buen Consejo y en una hornacina lateral en el salón de la Reina Regente, donde se celebran los plenos municipales.

Altar de la Capilla del Buen Consejo
Salón de plenos. Obra de Viladomat























En la Galería gótica vemos de nuevo a Santa Eulalia, junto a Santa Madrona y Santa María de Cervelló, en una colorida vidriera, obra de Antoni Rigalt.

Detalle de la vidriera de Santa Eulalia

También podemos verla en un cuadro, en el vestíbulo del despacho del alcalde, tras el cristal de una gran vitrina, lo que disminuye bastante la calidad de la foto. 

                                      

La escena de Santa Eulalia ante el pretor romano está representada en una pintura mural.


En el retablo de alabastro del Salón del Consell de Cent está la Virgen de la Merced en el centro y en lado derecho, Santa Eulalia.  

Pero éste no es el único lugar donde la Virgen de la Mercè y Santa Eulalia comparten espacio.

Seguimos nuestro camino hasta la Basílica de la Mercè y allí, en el altar mayor, sobre el camerino de la Virgen, también se encuentra Santa Eulalia.

Basílica de la Mercè
En 1687 la Virgen de la Mercè libró a Barcelona de un plaga de langostas. En agradecimiento, el Consell de Cent la nombró patrona de la ciudad y Santa Eulalia que, hasta entonces había sido la patrona, quedó como co-patrona.

Dice la leyenda que cuando durante las fiestas de la Mercè llueve, son las lágrimas de Santa Eulalia que llora por haber perdido su patronazgo.






Este año, dentro de las actividades de Llum BCN durante las fiestas de Santa Eulalia, se ha montado una original  instalación inspirada en esa leyenda en el patio de la Casa Padellàs.






  


Consistía en una serie de bolas de hielo iluminadas que, al deshacerse lentamente, dejaban caer gotas de agua que representaban las lágrimas de Santa Eulalia. 










Y ya para terminar, desde la plaça de la Mercè, llegamos al  Moll de la Fusta donde se encuentra amarrado el pailebot Santa Eulàlia.

                     

Gracias a una iniciativa del Museu Marítim de Barcelona, se restauró este pailebot en 1998 y ahora puede visitarse cada día, excepto cuando está viajando, como embajador del museo y de la ciudad.


Cuenta con un amplio programa de actividades pedagógicas relacionadas con el mar y la navegación.
En junio de 2011 fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional por el Gobierno de la Generalitat.


¡Qué mejor manera de acabar esta ruta que con unas bonitas panorámicas del puerto desde la cubierta del  pailebot Santa Eulalia!

Espero que os haya gustado esta segunda parte, pero aún hay más lugares en la ciudad relacionados con Santa Eulalia...
Los veremos en la tercera parte. Próximamente, en este blog.

Si queréis ver las  otras rutas de Santa Eulalia, clicar aquí:

RUTA DE SANTA EULALIA (1ª parte)

RUTA DE SANTA EULALIA (3ª parte)